La bombilla es otro de los adminículos fundamentales para el consumo de yerba mate. No hay ningún misterio detrás de ella: es un cilindro ahuecado en su interior, generalmente de acero, con una punta prominente y filtrada, que permite el acceso del líquido en su interior para que llegue a la boca, pero evitando que la yerba mate molida también pase.
La finalidad de la bombilla es clara, sencilla y expeditiva: llevar el mate a la boca de quien lo consume. Ni más ni menos. Generalmente es un tubo metálico de unos 15 centímetros de largo, bastante angosto y ahuecado en su interior. Tiene una boquilla en uno de sus extremos, que es el que sobresale y un filtro en la parte inferior, que posee muchos orificios que propician el filtrado de la yerba, para que esta no llegue a la boca del consumidor.
Si bien pueden variar sus formas, el metal con el que están construidas y hasta incluso el modo de filtrado, la finalidad y su uso son siempre los mismos. Se coloca el extremo inferior dentro del recipiente con yerba y el otro extremo sobresaliendo. Debes cuidar de limpiarla de vez en cuando para evitar que el mate se tape con facilidad. Para eso no tienes más que desobstruir los orificios con un alfiler o un material punzante. O conseguir un cepillo fino que puedas introducir por el orificio superior, para así eliminar los sedimentos que se han ido acumulando con su uso.