El estrés es una defensa natural del organismo contra algunas circunstancias de tensión que se presentan cotidianamente. Pero la sobrecarga del mismo termina teniendo consecuencias nefastas a nivel psicológico, social y físico para quienes la padecen. Conoce aquí más acerca de ellas.
El estrés es un problema cada vez más recurrente en nuestra sociedad. Si bien se trata de una defensa natural del organismo ante determinadas circunstancias, lo cierto es que cuando se genera una sobrecarga de la misma, las consecuencias pueden llegar a ser nefastas.
Las consecuencias del estrés tranquilamente podrían dividirse en dos áreas. Una dimensión psicológica y actitudinal, donde se advierten claramente en la personalidad del que padece de este problema cambios severos y, a su vez, un plano físico, donde el estrés termina repercutiendo invariablemente en el organismo.
Consecuencias psicológicas y en la personalidad:
Ansiedad
Depresión
Cambios de humor repentinos
Disminución del autoestima
Dificultad en la toma de decisiones
Cambios en el estilo de vida
Problemas en sus relaciones con los demás, tanto en el trabajo como en la familia
Aumento del consumo de alcohol, drogas y tabaco
Consecuencias físicas:
Cansancio, agotamiento o pérdida de energía
Dolores y contracturas en la espalda
Estreñimiento o diarrea
Dolores de cabeza frecuentes y migrañas
Hipertensión
Insomnio
Sofocos recurrentes
Caída del cabello
Malestares estomacales
Subir o bajar de peso
Presión de dientes o mandíbula
Problemas respiratorios como asma o alergias
Infartos y otros problemas coronarios
Todas estas razones son más que suficientes para luchar contra el estrés. Aquí te recomendamos algunos artículos que pueden ayudarte al respecto:
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