Causas de timidez en la infancia
¿Por qué hay niños más tímidos que otros?
Arnaldo Rivero, especialista en Gimnasia Terapéutica, que aplica dicha especialidad al tratamiento de los niños tímidos, analiza las causas de la timidez en la infancia, por qué algunos niños son más tímidos que otros y qué ocurre cuando no se presta la debida atención a los síntomas de timidez infantil.
Entre las diversas y probables causas de este problema, cabe considerar:
- Inadecuado manejo familiar: sobreprotección, padres perfeccionistas o desatentos, carencias afectivas, separaciones o divorcios conyugales, tensiones variadas, discusiones continuas en el hogar, maltratos y/o castigos físicos o psicológicos, etc.
- Inadecuado manejo escolar: métodos incorrectos de enseñanza/aprendizaje, agresiones, represión, ofensas, castigos, falta de actividad física (juegos), etc.
- Dificultades en el aprendizaje.
- Trastornos del lenguaje.
- Peculiaridades personales del comportamiento (por ejemplo, delicadeza marcada o amaneramiento).
- Miedos diversos: "escénico", a situaciones, animales, objetos y fenómenos, etc.
- Defectos físicos.
- Enfermedades o trastornos funcionales: asma bronquial, epilepsia, obesidad, problemas o dificultades motrices, deformidades posturales, e incluso irregularidades generadas por el desconocimiento o incumplimiento de las normas prescritas durante el proceso de gestación (embarazo) o el manejo inadecuado del parto.
- Eventuales alteraciones de tipo neurótico.
Por ello, se requiere ejercer una influencia positiva, educativa y reeducadora, sobre el ámbito familiar, orientada a la modificación efectiva de diferentes factores generadores o condicionantes de la timidez.
Tal influencia implica, entre otros aspectos, la definición clara y la enseñanza precisa de un modelo correcto de relaciones entre padres e hijos, el establecimiento y la profundización de vínculos comunicativos permanentes, la formación y el desarrollo concreto de valores en el curso de la vida cotidiana del hogar, la participación consciente y dinámica en actividades colectivas para contribuir en el desarrollo de la socialización del niño, el manejo ecuánime e idóneo de los problemas y la atención oportuna de las dificultades que pudieran afrontar los hijos, el reforzamiento de los aspectos positivos de su conducta y la corrección afectuosa de sus posibles errores, etc.
Todo esto tiende a impulsar y a vigorizar el desarrollo de la personalidad infantil, a proporcionar seguridad al niño y a orientarlo adecuadamente para la relación con los demás, ayudándolo a encarar activamente y a superar las molestias que genera la timidez.
La subestimación o la desatención de los síntomas que presenta el niño, con la consiguiente ausencia de intervención terapéutica a tiempo para atacar las causas probables de la timidez, pueden conducir al agravamiento de la misma y a problemas de mayor envergadura. Entre ellos, cabe mencionar:
- a) el reforzamiento de los sentimientos de inseguridad y el remarcamiento de la tendencia a la pasividad en todos los ámbitos en los que necesariamente se debe actuar;
- b) la creciente dificultad en las relaciones interpersonales y el correspondiente aislamiento social;
- c) el deterioro de la actividad comunicativa, cuyas deficiencias traen como consecuencia el rechazo o la indiferencia del colectivo escolar;
- d) el bajo o deficiente rendimiento académico debido a la escasa o nula participación en clases, con el subsecuente retraso en las actividades escolares y la dificultad para la evaluación de los aprendizajes,
- e) la producción de altas tasas de ansiedad, con su repercusión en la actividad intelectual, emocional y práctica; y
- f) la posibilidad de generación de diversos trastornos psicológicos y de la personalidad.
En la vida escolar, estos niños participan muy poco en las clases de educación física y en las actividades deportivas y recreativas. Manifiestan una actitud de rechazo cuando se organizan campamentos recreativos o excursiones y se revelan torpes e inhibidos cuando se realizan actividades en grupos; no se adaptan a internados, a pasar días fuera de la familia, ampliando una situación de inseguridad que debe ser tratada de forma muy diferenciada por los maestros, los profesores de educación física y los auxiliares pedagógicos.
La escuela y el personal docente deben ser elementos claves para eliminar las inhibiciones y causas que provocan alteraciones en la conducta y la personalidad del niño.
El maestro y el profesor de educación física deben conocer a tiempo cuándo un niño es tímido y prestarle la atención requerida, dándole adecuada participación y no eliminándolo de las actividades, trabajando en ese sentido con los familiares, el resto del colectivo pedagógico y con los demás niños de su grupo propiciando que lo acepten y lo ayuden.
En el caso de otros alumnos que se burlan o maltratan al niño tímido, el maestro y el profesor de educación física deben rápidamente tomar las medidas precisas para corregir y evitar estas situaciones, contribuyendo así a crearle un clima positivo para que pueda vencer sus dificultades.
Y además...

1 Comentario en "Causas de timidez en la infancia"
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Me interesa trabajar mas por la salud que tratar de curar enfermedades. Es importante identificar tempranamente situaciones que alteran el bienestar del niño escolar, y por eso me es de gran utilidad su artículo.
Muchas gracias.
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