La ejecución de un movimiento a través de un ejercicio físico, implica la puesta en acción de mecanismos mentales, emocionales y hasta cognitivos. Aprovechando este conocimiento, se puede utilizar la actividad física en objetivos que excedan el simple acondicionamiento físico
El ejercicio físico-mental está obteniendo popularidad debido a los variados beneficios tanto físicos como emocionales, especialmente para el manejo del estrés y la ansiedad.
Muchas formas de ejercicio físico-mental son beneficiosas para gente con capacidades que no les permiten participar en formas regulares de actividad física, pero que los puede ayudar en mejorar su nivel de acondicionamiento, para llegar a estar más equilibrados.
Algunos de los beneficios ya comprobados de la práctica regular de ejercicios físicos-mentales y de meditación incluídos son:
Ayuda a manejar el estrés y el enfado.
Reduce el costo médico y económico de las consecuencias de la angustia.
Aumenta la fuerza muscular, la flexibilidad, el equilibrio y la coordinación.
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