Nuestras "raíces": la madre como "recipiente físico del alma nueva". Por extensión: la familia, el país de origen, las circunstancias en el comienzo de la vida. Por ejemplo, las circunstancias de la concepción, de la niñez, etc. La mente subconsciente. Nuestro "interior". Es decir los "sentimientos", o sea, los "movimientos instintivos" del alma.