El órgano que en su caso aparece como más vulnerable es el hígado. El condiciona su buen equilibrio, y en caso de afección puede ser responsable de multitud desórdenes orgánicos, tales como mala circulación sanguínea, várices, acné rosácea, fatiga renal y obesidad. Su hígado tiende a obstruirse y a congestionarse, lo que puede desembocar en enfermedades crónicas. Otro punto importante para usted son las vértebras lumbares. Una mala verticalidad vertebral y ciertos desplazamientos óseos pueden dar lugar a dolores muy diversos, pero particularmente al causado por el nervio ciático. Recuérdese finalmente cierta predisposición a la hipertensión y a los calambres musculares, sobre todo a nivel de los músculos.