Masaje tántrico genital

Masaje tántrico genital

Tantra: masaje del lingam

23/06/2007 Ahora el masaje sexual es para ellos. En lenguaje tántrico se llama “masaje del lingam”, en nuestra cultura se trata de fricciones directamente en los órganos sexuales masculinos: pene y testículos. Al igual que en las mujeres, el objetivo no es el ...

Recibe las novedades en tu correo
¡GRATUITO!

Todos los boletines

En lenguaje tántrico, el “masaje del lingam”, se basa en fricciones directas sobre los órganos sexuales masculinos que, al igual que en las mujeres, persigue obtener el máximo placer pero no llegar al orgasmo.

Y es que, para el tantra, orgasmo y placer, no significan lo mismo. De esta forma, el orgasmo es un momento de éxtasis pero el placer es mucho más importante y longevo, puesto que ofrece la posibilidad de exceder varios minutos de duración, llegando incluso hasta horas, siendo el éxito total en el tantra, no alcanzar precisamente el orgasmo ya que con él, se terminaría el placer.

Esta premisa del tantra es mucho más importante para los hombres que para las mujeres. Los primeros tienen el llamado periodo refractario tras el orgasmo que les impide iniciar rápidamente una nueva faena amorosa. Por esto, promover el placer sin llegar al orgasmo es un objetivo del masaje del lingam. Así, al practicarlo, la persona debe entregarse poco a poco, olvidándose de la concepción tradicional del sexo. Si hay que nombrar un objetivo de este masaje, es la relajación del hombre y para eso se puede comenzar con un baño caliente para ambos.

La palabra “lingam ”, forma en que el tantra llama al pene, no es más que una palabra sánscrita que significa “báculo de luz” que canaliza la energía y el placer. Así, el masaje del lingam fortalece los vínculos de intimidad que existen en la pareja, ayuda a sanar y nos permite disfrutar más la experiencia del sexo, dentro de otra dimensión, diferente a la habitual. Por tanto, el orgasmo y la eyaculación no son el objetivo primordial de este masaje, sino la exploración de una nueva forma de placer que no persigue llegar al climax de forma inmediata.

Alargar lo más que se pueda el momento de la eyaculación es una forma de obtener más placer, de despertar el kundalini, flujo energético en el cuerpo humano, y una forma de que el hombre pueda volverse multiorgásmico, pero lo importante es que no hay que permitir que la persona llegue al orgasmo, pues entonces se acaba la diversión y el placer.

LAL/AGENCIAS



.. Noticias Posteriores
.. Noticias Anteriores
.. Encontrarás artículos relacionados en...
.. ... y además ...


¿Quieres publicar en Innatia?
Pincha Aquí

Suscríbete al boletín de novedades
¡GRATUITO!

Todos los boletines
Buscar | Mapa del Sitio | Anunciarse en este sitio | LSSI | Aviso Legal | Contáctenos | RSS 2.00 | © Innatia
View My Stats