El cuidado de las manos
Cuidado de la piel
09/04/2007 Dedicar más tiempo al cuidado de nuestras manos
![]() |
Relacionar el cuidado de la piel únicamente con el cuidado de nuestro rostro provocará que descuidemos otras partes del cuerpo también importantes, como son las manos. Lucir unas manos bellas requiere de mucha atención y cuidado, siendo tan importante como lucir un rostro radiante.
Las manos son nuestra carta de presentación. Siempre que nos presentan a alguien le damos las manos, símbolo de amistad y prueba de nuestra propia personalidad. Las manos son un arma de seducción, una herramienta de trabajo, una zona del cuerpo que, al igual que el rostro, se reseca y envejece por su permanente exposición a las agresiones externas, de ahí la importancia de garantizar su cuidado con el mismo mimo que cuidamos nuestro rostro. Por tanto, agua y jabón no son suficientes para mantenerlas en buenas condiciones.
Las manos siempre están visibles y realizan cientos de acciones y funciones que vulneran su salubridad. Así, la piel de las manos, incluyendo las uñas, sufre el castigo y el desgaste ocasionado por el contacto directo con químicos, detergentes, contaminantes, agentes infecciosos e incluso la radiación solar que afecta a la piel y que además provoca graves problemas como alergias, irritación, infecciones y envejecimiento prematuro de las mismas.
La edad cronológica y la exposición al sol y al exterior son otros factores naturales que también las erosionan. Así, el factor genético asociado a la edad y a cambios hormonales puede reflejarse en nuestras manos con signos que reflejan el envejecimiento. Así, la pérdida de volumen del tejido subcutáneo y grosor permite que sean visibles ligamentos, tendones e incluso vasos sanguíneos a través de la propia piel, lo que delata ese envejecimiento. Igualmente, el medio influye negativamente en su aspecto, con la aparición de manchas, arrugas, engrosamiento de la piel, y cambios en tono y textura que afectan a su apariencia.
Por todo ello, es importante cuidar su aspecto. Así, en los casos en los que existen alergias o irritación por contacto es importante evitar la exposición a químicos, jabones, detergentes o materiales a través del uso de guantes apropiados, cremas protectoras y lubricantes. Si aparece algún tipo de infección por hongo, se debe tratar de acuerdo con su causa. Las manos también pueden verse afectadas por enfermedades crónicas de la piel como psoriasis, enfermedades del colágeno (lupus y artritis), y otras para las cuales se requieren diversos tratamientos individualizados. También el sol puede acarrear la aparición de verrugas, manchas, etc.
Para prevenir es preciso usar cremas lubricantes que ejerzan el papel de protectores solares que limiten el daño de la radiación ultravioleta. El uso de cremas antioxidantes protege contra el daño ocasionado por los radicales libres. Un masaje con una buena crema hidratante, suaviza, relaja y revitaliza nuestras manos. Su belleza depende del uso de ciertos productos especiales, cremas y de la aplicación de ciertas rutinas de mantenimiento que centran su atención en extremar la higiene de las mismas.
Igualmente, las uñas también deben ser cuidadas ya que forman parte indisoluble de las manos y además influyen positiva o negativamente en la apariencia estética de éstas, por ello es recomendable acudir a la manicura esporádicamente (una vez a la semana o cada quince días), como tratamiento clave para mantener la salud y buena apariencia de nuestras manos. Especial atención requiere la elección de los esmaltes porque algunos tienden a manchar las uñas.
LAL/AGENCIAS
| Comparte esta información Envia a un amigo/a |
| .. Noticias Posteriores | ||
| .. Noticias Anteriores | ||
| ||

